Ego

De la Vigilancia a la Paz:
Esta secuencia de citas sobre el ego son ricas en contenido, Jesús lucido como siempre, explica la naturaleza demente del ego sin perder ni un solo detalle. La descripción encaja tan bien que no puedo evitar asombrarme. Es reconfortante saber que existe un Antídoto para este mal de ego.
El ingenio del ego para asegurar su supervivencia es enorme, mas dicho ingenio emana del mismo poder de la mente que el ego niega. 

Esto quiere decir que el ego ataca lo que lo sustenta, lo cual no puede sino producir gran ansiedad. Por eso es por lo que el ego jamás reconoce lo qué está haciendo. Es perfectamente lógico, pero a todas luces demente. 

Pues para subsistir el ego se nutre de la única fuente que es totalmente adversa a su existencia. 

Temeroso de percibir el poder de esa fuente, se ve forzado a menospreciarla, lo cual amenaza su propia existencia, produciendo un estado que le resulta intolerable. 

Prosiguiendo de manera lógica, aunque todavía demente, el ego resuelve este dilema completamente descabellado de un modo igualmente descabellado: deja de percibir que su existencia esté amenazada, proyectando la amenaza sobre ti y percibiendo a tu Ser como inexistente. 

Esto asegura su continuidad si te pones de su parte, garantizando así el que no puedas conocer tu Seguridad.
El ego, que es un producto del miedo, reproduce miedo. Le es leal a éste, y esa lealtad le hace traicionar al amor porque tú eres amor. El amor es tu poder, que el ego tiene que negar. Tiene que negar también todo lo que este poder te confiere porque te lo confiere todo.
T-7.IV,3-4