Las Peticiónes de Perdón

He aquí una sequencia logica y amena de citas dedicadas al manejo practico de las peticiones de amor que  hablan a mi mente-correcta.  Todas las peticiones —independientemente de su forma—  son oportunidades para sanar... Concederlas nos enriquece en lo mas profundo del Ser... se enseña a toda  la Filiación por medio de nuestro recto-pensar... estas bendiciones son las únicas que puedes dar. 

La Biblia dice que si un hermano te pide que camines con él una milla, que le acompañes dos. T4.in.1

Nueve capitulos mas tarde, Jesús aclara el significado de esta tema que nada tiene que ver con ayudar  en el nivel de la forma. El curso claramente tiene que ver todo con el contenido y casi nada, por no decir nada de la forma en el nivel del comportamiento. La petición de amor en la forma que llegue sin importar lo "descabelladas" que pueden llegar a ser sus peticiones. Las peticiones "descabelladas", deben reconocerse como peticiones de perdón a la falta de integridad de uno o ambos. Notese el uso de "comillas"...   son "descabelladas" desde la interpretación del ego —((las cuales forman parte del caos de heregias del ego))— para el Espíritu Santo son oportunidades de sanación (al nivel mental)... El ego sin embargo, las interpreta como descabelladas, y las toma como oportunidades para atacar, proyectando ataque ante los absurdos de sus hermanos.


 Reconoce lo que no importa, y si tus hermanos te piden algo "descabellado", hazlo precisamente porque no importa. Niégate, y tu oposición demuestra que sí te importa. Eres únicamente tú, por lo tanto, el que determina si la petición es descabellada o no, y
toda petición de un hermano es tu propia petición.¿Por qué te empeñas en negarle lo que pide? Pues negárselo es negártelo a ti mismo, y empobrecerte a ti y a él.
T12\III.4
...reconoce que no importa lo descabellado: –no quiere decir– que vamos a conceder peticiones que pudieran ser verdaderamente descabelladas, incluso peligrosas como conceder a tu amigo conducir ebrio. Sentirte obligado a prestar dinero o ayuda que realmente no puedes dar o deberías dar y ponerte a ti o a tu familia en una situación de riesgo.  De lo que único que esta hablando: es conceder el  perdón a nosotros mismos y a nuestros hermanos, dicho de otra manera, pasar por alto las insensateces sin que esto merite riesgo personal. A final de cuentas lo que concedes a ti lo concedes a toda la Filiación. Negar el perdón es negarnos nuestra propia petición de perdón.


No estoy sugiriendo que no ayudes en el nivel de la forma... si estas en la posición de poder ayudar haz lo libre de culpa y sin caer en extremos. Da en la medida en que te sea confortable, no se trata de ganar concursos de quien da más o quien es mas samaritano. —Ken Wapnick

Es una llamada a estar siempre estar mentalmente integro.



...Cualquier pensamiento que tengas que no sea a través del Espíritu Santo no es íntegro... T-5.IV.7:4-5
Cuando nos vemos en una situación nuestros hermanos no están generando pensamientos íntegros es que no están pensando con al Voz que habla por Dios.
El Uso Adecuado de la Corrección le Corresponde al Espíritu Santo

Cuando corriges a un hermano le estás diciendo que está equivocado. Puede que en ese momento lo que esté diciendo no tenga sentido, y es indudable que si está hablando desde su ego no lo tiene. Tu tarea, sin embargo, sigue siendo decirle que tiene razón. No tienes que decírselo verbalmente si está diciendo tonterías. Necesita corrección en otro nivel porque su error se encuentra en otro nivel. Sigue teniendo razón porque es un Hijo de Dios. Su ego, por otra parte, está siempre equivocado, no importa lo que diga o lo que haga. T-9.III.2.

Cada vez que te enfadas con un hermano, por la razón que sea, crees que tienes que proteger al ego, y que tienes que protegerlo atacando. Si es tu hermano el que ataca, estás de acuerdo con esta creencia; si eres tú el que ataca, no haces sino reforzarla.  Recuerda que los que atacan son pobres. Su pobreza pide regalos, no mayor empobrecimiento. 
Tú que podrías ayudarles estás ciertamente actuando en forma destructiva si aceptas su pobreza como propia. Si no hubieses invertido de la manera en que ellos lo hicieron, jamás se te hubiese ocurrido pasar por alto su necesidad.
Él está pidiendo la salvación, al igual que tú. La pobreza es siempre cosa del ego y nunca de Dios. Ninguna petición es "descabellada” para el que reconoce lo que es valioso y no acepta nada más.
 La mente es lo único que se puede salvar, y sólo se puede salvar a través de la paz.
Cualquier otra respuesta que no sea amor, surge como resultado de una confusión con respecto a "qué" es la salvación y a "cómo" se alcanza, y el amor es la única respuesta. Nunca te olvides de esto, y nunca te permitas creer, ni por un solo instante, que existe otra respuesta, pues de otro modo te contarás forzosamente entre los pobres, quienes no han entendido que moran en la abundancia y que la salvación ha llegado.
Identificarte con el ego es atacarte a ti mismo y empobrecerte. 
Por eso es por lo que todo aquel que se identifica con el ego se siente desposeído. Lo que experimenta entonces es depresión o ira, ya que lo que hizo fue intercambiar su amor hacia Sí Mismo por odio hacia sí mismo, y, como consecuencia de ello, tiene miedo de sí mismo. Él no se da cuenta de esto. 

Aun si es plenamente consciente de que está sintiendo ansiedad, no percibe que el origen de ésta reside en su propia identificación con el ego, y siempre trata de lidiar con ella haciendo algún "trato" demente con el mundo. 

Siempre percibe este mundo como algo externo a él, pues esto es crucial para su propia adaptación. 

No se da cuenta de que él es el autor de este mundo, pues fuera de sí mismo no existe ningún mundo T12\III,3-6  

 No percibas en la enfermedad más que una súplica de amor, y ofrécele a tu hermano lo que él cree que no se puede ofrecer a sí mismo. 


Sea cuál sea la enfermedad, no hay más que un remedio. 

Alcanzarás la plenitud a medida que restaures la plenitud de otros, pues percibir en la enfermedad una petición de salud es reconocer en el odio una súplica de amor. 

Y dar a un hermano lo que realmente desea es ofrecértelo a ti mismo, ya que tu padre dispone que comprendas que tu hermano y tú sois lo mismo. 

Concédele su petición de amor, y la tuya quedará concedida. La curación es el amor de Cristo por Su Padre y por Sí Mismo. T12.\II.4

El único juicio involucrado en esto es que el Espíritu Santo divide la petición en dos categorías: una en la que se extiende amor y otra en la que se pide amor. Tú no puedes hacer esa división por tu cuenta sin riesgos, pues estás demasiado confundido como para poder reconocer el amor, o para creer que cualquier otra cosa no es sino una petición de amor. Estás demasiado aferrado a la forma, y no al contenido. Lo que consideras el contenido no es el contenido en absoluto. Es simplemente la forma, y nada más que la forma. Pues no respondes a lo que un hermano realmente te ofrece, sino sólo a la percepción particular que tienes de su ofrecimiento tal como el ego lo juzga. T-14.X.7