Purificación - Mente

Los pensamientos se purifican el cuerpo se baña
Todo el mundo tiene derecho a los milagros, pero antes es necesario una purificación. 
T1.I.7.

La purificación de la que habla el Curso nada tiene que ver con la desintoxicación del cuerpo, limpias, mantras, temascales, Flores de Bach, Ayahuasca y un sin fin de remedios magicos, que dicho sea de paso no estan vetados, simplemente en el nivel de la forma no es donde el Espíritu Santo quiere que nos enfoquemos. Los apegos mentales para ser erradicados tienen que ser des-hechos por el Espíritu Santo, en el nivel interpretativo de la forma. Despojarnos de nuestras pertenencias o cosas no genera paz que sea duradera, es solo un engaño mas del enemigo o una interpretación errada. El curso no condena  el uso de remedios mágicos y utilizar rituales sean estos de carácter alopático o alternativo puede ser de lo mas espiritual para nuestro camino.

...tal vez sea prudente usar un enfoque conciliatorio entre el cuerpo y la mente en el que a algo externo se le adjudica temporalmente la creencia de que puede curar. T-2.IV.4:6
 

El cuerpo y el cosmos son el reflejo interno de la culpa reprimida y proyectada desde la mente. El mundo es un pensamiento de venganza hacia Dios ya que ambos planos no pueden co-existir y ser reales. Uno es falso (ilusorio) el otro verdadero (realidad). El problema es aceptar esto de manera amorosa y permitir que el Espíritu Santo nos muestre nuestra realidad en Dios. Sin Temor por medio de las lecciones de perdón y asi obrar milagros de perdón para la única persona que lo necesita...


T-5.IV.3. Sólo puedes compartir los pensamientos que proceden de Dios, los cuales Él conserva para ti. El Reino de los Cielos se compone de pensamientos de esa clase. Todos los demás permanecerán contigo hasta que el Espíritu Santo los haya reinterpretado a la luz del Reino, haciendo que sean también dignos de ser compartidos. Cuando se hayan purificado lo suficiente Él te permitirá compartirlos. La decisión de compartirlos es lo que los purifica.
T-5.V.7. El propósito de la Expiación es conservar del pasado únicamente aquello que ha sido purificado:
Si aceptas el remedio para el pensamiento
desordenado, remedio cuya eficacia es indudable,
¿cómo iban a seguir estando presente sus síntomas?
T-6.V.C.1. El Espíritu Santo separa lo verdadero de lo falso en tu mente, y te enseña a juzgar cada pensamiento que dejas que se adentre en ella a la luz de lo que Dios puso allí. El Espíritu Santo, con vistas a reforzar el Reino en ti, conserva lo que está de acuerdo con esa luz, y acepta y purifica lo que está parcialmente de acuerdo con el Reino. Mas lo que está en completo desacuerdo lo rechaza juzgando contra ello.
T-18.IV.5 La purificación es algo que es únicamente propio de Dios, y, por lo tanto, es para ti. En vez de tratar de prepararte para Él, trata de pensar de esta manera:
Yo que soy anfitrión de Dios, soy digno de Él. Aquel que estableció Su morada en mí la creó como Él quiso que fuese. No es necesario que yo la prepare para Él, sino tan sólo que no interfiera en Su plan para reinstaurar en mí la conciencia de que estoy listo, estado éste que es eterno. No tengo que añadir nada a Su plan. Mas para aceptarlo, tengo que estar dispuesto a no substituirlo por el mío.