Verdad - No-Dual

La verdad es.
No se puede perder, buscar ni encontrar.
Está dondequiera que estés, pues está en tu interior.

Aun así, puedes reconocerla o pasarla por alto, o bien puede ser real o falsa para ti. Si la ocultas, se vuelve irreal para ti por haberla ocultado y haberla revestido de miedo. La verdad yace oculta bajo cada piedra angular de miedo sobre la que has erigido tu demente sistema de creencias. Pero no puedes saber esto, pues al ocultar la verdad en el miedo, no ves razón alguna para creer que mientras más mires de frente al miedo menos lo verás y más claro se hará lo que oculta.

Busca primero el Reino de los Cielos porque ahí es donde las leyes de Dios operan verdaderamente, y no pueden sino operar verdaderamente porque son las leyes de la verdad. 


Pero busca sólo eso, puesto que no puedes encontrar nada más.
No hay nada más.
Dios es el Todo de todo en un sentido muy literal.

Todo ser existe en Él, que es todo Ser.
Si la verdad es total, lo que no es verdad no existe.
T-7.VI.8.7
Por lo tanto, tú existes en Él, ya que tu Ser es el Suyo. Curar es una manera de olvidar la sensación de peligro que el ego ha sembrado en ti, al no reconocer la existencia de éste en tu hermano. Esto refuerza al Espíritu Santo en ambos porque significa que te has negado a darle validez al miedo. El amor sólo necesita esta invitación. El amor llega libremente a toda la Filiación, al ser lo que la Filiación es.

Cuando despiertas al amor, estás simplemente olvidando lo que no eres, lo cual te capacita para recordar lo que sí eres.
T-7.IV.7:1-8

La verdad sólo puede ser reconocida y necesita únicamente ser reconocida
T-7.IV.1:1
Ven, por lo tanto, a mí y descubre la verdad que mora en ti. La mente que tú y yo compartimos la compartimos con todos nuestros hermanos, y a medida que los vemos tal como verdaderamente son, ellos se curan. T-7.V.11:1-7
Deja que tu mente brille junto con la mía en sus mentes, y que mediante el agradecimiento que sentimos hacia ellos, cobren conciencia de la luz que hay en ellos. El resplandor de esta luz retornará a ti y a toda la Filiación porque ésa es tu perfecta ofrenda a Dios. Él la aceptará y se la dará a la Filiación porque al ser aceptable para Él, lo es también para Sus Hijos.

Esto es auténtica comunión con el Espíritu Santo, Quien ve el altar de Dios en todos, y al llevarlo a tu conciencia para que lo aprecies, te exhorta a que ames a Dios y a Su creación.

Sólo puedes apreciar a la Filiación como una sola. Esto es parte de la ley que rige a la creación, y, por lo tanto, gobierna todo pensamiento.
Cuando una mente cree en la oscuridad y se niega a abandonarla, la luz no puede entrar.

La verdad no lucha contra la ignorancia, ni el amor ataca al miedo.

Lo que no necesita protección no tiene necesidad de defenderse a sí mismo. Las defensas son invenciones tuyas. Dios las desconoce. El Espíritu Santo las usa en favor de la verdad sólo porque tú las inventaste contra ella.  T-14.VII.5.

La verdad es inalterable, eterna e inequívoca.
Es posible no reconocerla, pero es imposible cambiarla.

La búsqueda de la verdad no es más que un honesto examen de todo lo que la obstaculiza.