Los milagros son expresiones de una conciencia interna de Cristo
y de haber aceptado Su Expiación.
T-1.I.44.
y de haber aceptado Su Expiación.
T-1.I.44.
El milagro es señal de que la mente ha elegido dejarse
guiar por mí
en el
servicio a Cristo.
La abundancia de Cristo
es el resultado natural de haber decidido seguirle. T-1.V.6.