Dios

T-4.VII.5
Dios, que abarca todo lo que existe, creó seres que lo tienen todo individualmente, pero que quieren compartirlo para así incrementar su gozo. Nada real puede incrementarse excepto compartiéndolo. Por eso es por lo que Dios te creó a ti. La Abstracción Divina se deleita compartiendo. Eso es lo que significa la creación. Las preguntas "¿qué?"; "¿cómo?" y "¿con quién?" son irrelevantes toda vez que la verdadera creación lo da todo, ya que sólo puede crear a semejanza propia. Recuerda que la diferencia que hay entre tener y ser en la existencia, en el Reino no existe. En el estado de ser la mente siempre lo da todo.

T-4.III.9
En tu propia mente, aunque negada por el ego, se encuentra la declaración que te hará libre: Dios te ha dado todo. Este simple hecho significa que el ego no existe, y esto le atemoriza mortalmente. En el lenguaje del ego, "tener" y "ser" significan dos cosas distintas, si bien para el Espíritu Santo son exactamente lo mismo. El Espíritu Santo sabe que lo "tienes" todo y que lo "eres" todo. Cualquier distinción al respecto es significativa solamente cuando la idea de "obtener", que implica carencia, ha sido previamente aceptada. Por eso es por lo que no hacemos ninguna distinción entre tener el Reino de Dios y ser el Reino de Dios.

T-7.VII.10
Tu eres la voluntad de Dios. No aceptes nada más como tu voluntad, pues, de lo contrario, estarás negando lo que eres. Niega lo que eres y atacarás, al creer que has sido atacado. Mas ve el amor de Dios en ti y lo verás en todas partes porque está en todas partes. Ve Su abundancia en todos y sabrás que estás en Él junto con todos tus hermanos. Ellos forman parte de ti, tal como tú formas parte de Dios. Cuando no entiendes esto, te sientes tan solo como se siente Dios Mismo cuando Sus Hijos no lo conocen. La paz de Dios radica en entender esto: Sólo hay una manera de escaparse del pensamiento del mundo, del mismo modo en que sólo hubo una manera de adentrarse en él: entendiendo totalmente al entender la totalidad.

T-28.III.9
Este festín es muy distinto de los que se acostumbran a dar en el sueño del mundo. Pues aquí, cuanto más reciba cada uno, más habrá para ser compartido por todos los demás. Los Invitados han traído Consigo provisiones ilimitadas. Y a nadie se le priva de nada, ni nadie puede privar a otro de nada. He aquí el festín que el Padre tiende ante Su Hijo y que comparte con él equitativamente. Y en ese compartir no puede haber una brecha en la que la abundancia merme y disminuya. Aquí los años de escasez no se presentarán, ya que el tiempo no forma parte de este festín, pues es eterno. El amor ha desplegado su mesa en el espacio que parecía mantener a tus Invitados alejados de ti.

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