Renacimiento Compulsivo

Cada día, y cada minuto de cada día, y en cada instante de cada minuto, no haces sino revivir ese instante en el que la hora del terror ocupó el lugar del amor. Y así mueres cada día para vivir otra vez, hasta que cruces la brecha entre el pasado y el presente, la cual en realidad no existe.

Esto es lo que es toda vida:
un aparente intervalo entre nacimiento y muerte y de nuevo a la vida; la repetición de un instante que hace mucho que desapareció y que no puede ser revivido.



Y el tiempo no es otra cosa que la creencia demente de que lo que ya pasó todavía está aquí y ahora.


T-26.V.13